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lunes, 27 de noviembre de 2023

Cantueso

La planta de cantueso o lavandula stoechas de estructura  compacta, con buena ramificación y uniformidad. Destaca por su aroma y flores de color púrpura-violetas muy llamativas, que aparecen desde finales de primavera hasta verano. Crece mejor en lugares expuestos al sol y aguanta la humedad mejor que otras variedades. También se puede utilizar para su producción en macetas, lo que la hace perfecta como planta para terrazas y balcones.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Como cuidar un Poto

El poto pertenece a la familia Araceae, es una de las plantas de interior más populares y fáciles de cuidar. En cuanto a su origen, el poto es una planta nativa del sudeste asiático, concretamente de Malasia e Indonesia, y también de Nueva Guinea.

Sustrato

Lo más importante para los cuidados del poto es que el sustrato drene bien el agua y no lo encharque. Podemos utilizar sustrato para plantas verdes que podemos comprar en cualquier centro de jardinería.

Requerimientos de luz: 

El potos requiere exposiciones muy luminosas para mantener todo su follaje en condiciones. Por eso, lo mejor es colocar la planta cerca de una ventana, pero nunca con sol directo. Mejor tamizarla con una cortina. Con falta de luz, el poto pierde las hojas inferiores y desarrolla tallos largos y débiles que crecen en busca de la luz. 
La temperatura ideal del poto se encuentra entre los 16ºC y los 21ºC, las mínimas que soporta están entre los 3ºC y los 6ºC.
El poto o potus es una planta de hoja perenne con forma de corazón. Puede alcanzar una altura máxima de 20 metros. Al principio, las hojas crecen enteras, pero posteriormente (al alcanzar la madurez) es normal que se vuelvan pinnadas. Además, el poto es una planta que purifica el aire por lo que ayuda a acabar con sustancias nocivas en casa.
El Poto es, según la variedad, capaz de crecer en vertical (como trepadora) pero también hacia abajo (de manera colgante). asi que, según vayan creciendo los tallos puedes guiarlos por la habitación o se pueden realizar esquejes de las puntas para volver a plantarlos en el tiesto, ya que a veces queda desnudo, y así conseguiremos una mayor densidad en la base gracias a los nuevos esquejes.

¿Cuándo lo riego?

Es una planta que necesita poca agua, así que, deja que se seque la capa superficial del sustrato entre riego y riego. En caso de que abusemos del agua, el Poto nos avisará amarilleando sus típicas hojas verdes con pintas crema e, incluso, tirándolas. Podemos favorecer la humedad, que si agradece,  pulverizando con agua sus hojas.

¿Y el abono para cuando?

Hay que abonar la planta cada mes en proceso de crecimiento y cada tres meses en periodo de descanso. A ser posible con un producto específico para plantas verdes

Poda: 

Poda los tallos cuando se queden desnudos. El Poto es una planta que se reproduce sin inconveniente a través de esquejes. Tan solo necesitaremos recortar de la punta de una de las ramas algunas, introducirlas en agua y dejar que echen raíces.
 

miércoles, 27 de abril de 2022

Como cuidar una Celosía plumosa

Estaba buscando semillas o esquejes con los que repoblar el jardín, ya que nuestra mascota lo ha dejado bajo mínimos y esta frase que he leído en múltiples foros me ha convencido totalmente para decantarme por esta planta. "Son muy fáciles de cuidar", "ideales para principiantes" que quieren algo de color sin tener que complicarse demasiado.
La celosía plumosa, también conocida como cresta de gallo o amaranta plumosa, es una preciosa planta herbácea de ciclo anual (es decir, que germina, crece, florece y fructifica para luego marchitarse en un año), aunque pueden actuar como plantas perennes en zonas de climas cálidos. Originaria de América tropical, Asia y África, que se utiliza mucho para decorar jardines, patios y balcones durante unos meses.
  • Es una planta que tiene que estar en el exterior, a pleno sol. La celosía plumosa se puede tener en maceta decorando el patio, el balcón o la terraza, o bien en el jardín como planta de macizo por ejemplo. Su tamaño puede rondar los 40 o 60 cm de altura.
  • El riego ha de ser frecuente, sobre todo en verano. Hay que regar cada 2 días durante la temporada estival y algo menos el resto del año. Cuando tiene falta de agua sus hojas te avisaran quedando algo lánguidas que al regar recuperaran su porte rápidamente. Eso sí, evita en lo posible en el encharcamiento: si la cultivas en maceta con un plato debajo, acuérdate siempre que riegues de quitarle el agua que haya sobrado a los 30 minutos, puesto que de lo contrario sus raíces se pudrirán y morirán. Asimismo, es importante no mojar la parte aérea, es decir, hojas ni flores, pues podrían quemarse con el sol o volverse atractivas para los hongos, quienes acabarían con ellas en cuestión de poco tiempo.
  • La tierra a utilizar depende de dónde la quieras cultivar, para la maceta: usar sustrato de cultivo universal, a ser posible mezclado con un 30% de perlita o similar para que el drenaje sea bueno. En el jardín: en el caso de que quieras tenerlo en el suelo debes saber que crece bien en todo tipo de tierras siempre y cuando tengan buen drenaje.
  • Respecto al abonado, durante la floración se aconseja abonar con un abono orgánico líquido, como el guano. Otra opción es abonarla con abonos específicos para plantas de flor. En cualquier caso, hay que seguir las indicaciones especificadas en el envase del producto para minimizar al máximo el riesgo de sobredosis.
  • Deben despuntarse los ejemplares jóvenes para propiciar el crecimiento de las ramillas laterales y una mayor cantidad de flores. La floración también se incrementa al sacar las flores marchitas.
  • Se multiplica fácilmente por semilla bien en semillero o en sitio definitivo de emplazamiento. Si es en suelo, debemos proveer la zona de plantación de un buen sustrato orgánico con suelo suelto y muy bien mullido. El sustrato, se debe de mantener siempre húmedo hasta que las semillas hayan germinado. Cuando broten y tengan ya varias hojas es conveniente efectuar algún ligero pinzamiento, de esa forma, conseguiremos que las plantas cojan  más volumen y tengan un porte más frondoso y esbelto. Al cabo de varias semanas (4-5-6) las plantas empezarán a florecer.
  • El momento idóneo para plantarla en el jardín o para pasarla a una maceta mayor es en primavera, cuando la temperatura mínima sea de al menos 18 grados centígrados.
  • Es bastante resistente, pero suele tener problemas de ácaros y de oídio. El primero se trata con un acaricida, y el segundo con fungicida y controlando los riegos. Además, es importante que durante la temporada de lluvias vigiles a los caracoles, pues tienen tendencia a comerse las hojas.
  • No tolera las corrientes de aire, el frío, ni las heladas. De hecho, al ser anual, lo normal es que tras florecer sus hojas empiecen a marchitarse. Para alargar un poco su vida, lo que se puede hacer es cortarle las flores justo cuando veas que comienzan a ponerse feas. La planta empieza a morir cuando la temperatura es de 10 grados centígrados.

miércoles, 20 de abril de 2022

Reproducción por esquejes

Reproducir una planta por esquejes es una de las técnicas básicas en jardinería. 
Un esqueje no es más que una parte viva (normalmente un tallo) que se ha extraído de una planta para injertarla en una maceta, por ejemplo,  o introducirlo en agua y cuidarlo hasta conseguir que emita sus propias raíces.
Para enraizar los esquejes en agua, método muy sencillo y útil con muchas especies, basta con sumergir la parte inferior del esqueje cortado en agua limpia a temperatura ambiente, o ligeramente tibia, y esperar a que las raíces aparezcan. Se recomienda cambiar el agua aproximadamente cada 48 horas para evitar la aparición de hongos u otros problemas.
Sin embargo y a pesar de la aparente facilidad, no todas las plantas admiten hacer esquejes, y ni siquiera se hacen de la misma manera según el tipo de especie vegetal. 

Especies que enraizarán con facilidad mediante el método de esquejes:
  • Potho, begonia, alegría de la casa o geranio: lo ideal es cortar un tallo e introducirlo en un vaso con agua hasta que eche raíces
  • Planta del dinero, lavanda, tomillo, romero o albahaca: necesitan un sustrato húmedo y rico para enraizar correctamente
  • Rosales, hibiscus y hortensia: aprovechar la rama podada del otoño, y plantar directamente en suelo.
CUÁNDO HACER ESQUEJES:
Es importante cuando hacemos esta reproducción por esquejes, para poder arraigar correctamente, estos pedacitos de planta necesitan temperaturas suaves y un determinado grado de humedad. Un aspecto, este último, fundamental ya que solo gracias a esto podrán generar raíz sin deshidratarse.
Hay que contemplar que es fundamental hacer esquejes en épocas de crecimiento vegetativo de la planta, para aprovechar su ciclo de crecimiento, hay dos épocas estrella del año para hacer esquejes: primavera y otoño.  

Tipos de esquejes: 
  • De hoja: se trata de cortar una hoja con rabillo (denominado peciolo). Este tipo de esquejes en muy frecuente en las suculentas. 
  • De hoja y tallo: se corta un trozo del tallo con una o varias hojas.
  • De raíz: consiste en quitar trozos de raíces o brotes de las raíces superficiales y enterrarlos en una mezcla de turba y arena. Técnica habitualmente empleada en plantas herbáceas de raíz carnosa y algunos árboles y arbustos. Esta es una técnica que funciona muy bien con el jazmín. 
  • De tallo o rama: pueden ser leñosos o herbáceos (duros o tiernos).
Diferencias entre esquejes y semillas: 
  • Esquejes:
    • Ventajas: con los esquejes puedes obtener un comienzo más rápido para tu cultivo porque estos son ya pequeñas plantas. En comparación con las semillas, los esquejes tienen un periodo de crecimiento más corto, que generalmente implica una cosecha más rápida.
    • Desventajas: existe el riesgo que los esquejes puedan transmitir enfermedades y plagas de insectos, como hemos comentado anteriormente, deberemos escoger los fragmentos de planta en mejor estado.
  • Semillas:
    • Ventajas: Con una semilla tendrás más posibilidades de elegir entre características específicas como, tamaño del fruto, aspecto, periodo de floración y resistencia a enfermedades. Las plantas que crecen desde semillas son normalmente más fuertes y producen fácilmente una cosecha abundante.
    • Desventajas: Si empiezas con una semilla, primero tendrás que completar el proceso de germinación. Por consiguiente, los frutos y las flores tardarán más en llegar. Además, es posible que no todas las semillas germinen. Las semillas viejas o mal conservadas podrían crecer más lentamente.
¿QUE NECESITAMOS?
  • En el caso de especies vegetales con tallos blandos o ligeramente leñosos, necesitaremos una tijera de poda de mano, que sea delgada y afilada, ya que intentaremos hacerle el menor daño posible a la planta madre. También es importante que la herramienta que utilicemos esté convenientemente limpia, para evitar cualquier enfermedad. Si nuestra intención es hacer esquejes de arbustos o árboles pequeños, necesitaremos una sierra de poda rígida.
  • Un recipiente pequeño con un buen drenaje. Puedes comprarlo en Amazon, reciclar pequeñas macetas viejas, cartones de huevos o yogures a los que haremos un agujero. 
  • El sustrato más adecuado para hacer esquejes es la turba negra o la lana de roca. Tienen una alta capacidad de retención de agua y esto es precisamente lo que se necesita hasta que los esquejes formen las raíces. Si no los encuentras puedes utilizar sustrato universal, siempre que lo mantengas correctamente hidratado.
  • Aplicar hormonas de enraizamiento es opcional pero muy recomendable pues aumenta el porcentaje de éxito de los esquejes.
Muchas veces se puede aprovechar al podar la planta y realizar esquejes a continuación, ya que dispones de material vegetal de sobra. Se debe seleccionar de entre las ramas sanas, para evitar trasmitir enfermedades, los tallos semileñosos, ni muy tiernos ni demasiado rígidos; que son los tienen más probabilidades de éxito.

¿Cómo se hace?
Una vez que hemos elegido la planta a esquejar, podemos elegir un tallo que haya nacido esta temporada, que esté en plenitud y que no supere los 30 centímetros. Aunque estas dimensiones dependen, también, de la especie vegetal de la que queramos hacer esquejes. En el caso de los arbustos y las plantas de pequeño porte, bastará con una rama de entre cinco y 10 centímetros.
Escoge un tramo de rama con al menos 5 yemas: las yemas son los engrosamientos del tallo desde donde surgen las hojas, flores o nuevos tallos.
Corta la parte elegida por debajo de la  yema y en diagonal: las yemas son puntos donde se concentra mucha energía en la planta para generar nuevos brotes. Si entierras una yema, el resultado será una raíz. El corte en diagonal justo bajo la yema tiene mayor superficie para crear raíces.
Corta también la parte superior del tallo en bisel y por encima de una yema: así evitarás que siga creciendo y concentrarás toda la fuerza en la producción de las raíces.
Recorta la mayoría de hojas dejando únicamente 2 ó 3 en la parte superior del esqueje: de esta manera reduces la pérdida de agua desde las hojas y ganas tiempo.
Repite estos pasos tantas veces como esquejes desees realizar.
A continuación, prepara las bandejas o tiestos con el sustrato que no debe de estar muy apretado.
Se puede añadir también, algo de producto enraizante según las instrucciones del producto que usemos.
Llegado el momento necesitarás hacer un pequeño hoyo en la tierra antes de introducir el esqueje, de esta manera no perderás el gel enraizante impregnado en el tallo. Para ello se puede usar un trozo de rama sobrante, lápiz o algo similar.
Introduce el tallo en el sustrato, de tal manera que al menos dos de las yemas queden enterradas en el mismo.
Para terminar, presiona ligeramente el sustrato alrededor del tallo con los dedos, para que el esqueje quede sujeto.
Al terminar, ya solo queda buscar un lugar a la sombra y regar, con una lluvia fina para no estropear el trabajo realizado.
Después se debe regar cada vez que el sustrato comience a secarse, por lo menos durante las primeras 2 semanas. Se puede comprobar tocando el sustrato con el dedo.
Cuando veas que las raíces de las nuevas plantas ya han cubierto todo el alvéolo, trasplántalas a una maceta. 




miércoles, 13 de abril de 2022

CARNATION. DIANTHUS CARYOPHYLLUS. CLAVEL

CLAVEL:

El clavel es una planta muy popular,  apta para principiantes, por lo que sus cuidados no son demasiado laboriosos.  Sirve tanto como flor cortada y como planta de jardín. Incluye un gran número de especies distintas, unas 300 especies de plantas de flor, originarias en su mayoría de Europa y de Asia. Las más populares son el Dianthus barbatus (clavelina), el caryophyllus (el clavel “común”), y el chinensis (clavel chino).
Algunos claveles son perennes, otros son anuales. Hay especies altas, bajas e incluso enanas, pero todos se desarrollan a partir de una cepa leñosa con tienen un follaje fino, entre verde y gris. No es complicado conseguir esta planta a partir de semillas, aunque también se pueden comprar matas ya establecidas y crear espectaculares macizos de flores con mucha rapidez.

UBICACIÓN Y TEMPERATURA

La temperatura ideal para cultivar claveles en el jardín es entorno a los 10 °C y 24 °C. No resisten las heladas. A ser posible con una buena exposición solar. 

¿CADA CUÁNTO REGAR LOS CLAVELES?

Para regar el clavel, hazlo de manera constante, diario en primavera y verano, pero con medida: no los encharques. Un buen truco para saber si el clavel necesita ser regado es mirando si la tierra está muy seca utilizando un palillo (o el dedo). Si sale limpio, querrá decir que necesita agua. 
Si quieres ser mas preciso existen unos higrómetros para plantas que te pueden ayudar. 
También puedes observar sus hojas: si están poco hidratadas y marchitas, necesitan agua urgentemente.
Un consejo: para conseguir que los tallos se ramifiquen y que sus flores sean más abundantes, puedes pinzar la planta.
El pinzamiento es el proceso por el cual se retiran algunas flores para conseguir una buena ramificación y unas flores más grandes.
El primer pinzado se debe hacer a los quince días de la plantación (4-5 semanas) y consiste en hacer un corte por encima del quinto nudo. Cuanto más alto se haga este corte, más flores se obtendrá.
Pasadas unas 5 o 6 semanas, se recomienda proceder con el segundo pinzamiento. Éste se realiza sobre las ramificaciones que se hayan obtenido del primero y por encima del tercer nudo.

LUZ SOLAR E ILUMINACIÓN DEL CLAVEL

Al contrario de otras plantas que pueden situarse en la sombra, el clavel necesita recibir luz solar constantemente y es un factor primordial para su correcto desarrollo: no servirá situarlo cerca de una ventana como con otras flores, ya que necesita pleno sol para crecer adecuadamente.
Pero vigila, pues un exceso de luz más unas altas temperaturas puede provocar el crecimiento de tallos cortos. Colócalas allí donde no reciban el sol directo durante las horas centrales del día. La clave está en encontrar un buen equilibrio entre iluminación y calor.

ABONADO Y FERTILIZANTE DEL CLAVEL

Es importante que el suelo tenga un buen drenaje. Deberemos abónalos una vez a la semana durante la época de floración: primavera y verano. Una vez superado este período, será suficiente con abonar los claveles una vez al mes.
En cuanto al fertilizante, es importante no abusar de él, ya que podría ser perjudicial para la planta y hacer que nazcan menos flores.  

¿CÓMO ALARGAR LA FLORACIÓN DE LOS CLAVELES?

Elimina las flores marchitas para mantener la planta saludable y también las semillas porque le quitan la energía que necesita para formar nuevas flores.

¿CUÁNDO PODAR LOS CLAVELES?

Deberás podar los claveles dos veces al año, una vez en el verano para eliminar las flores marchitas, y una vez al final de la temporada de crecimiento. Cuando los podes, solo recorta un cuarto de los tallos, de lo contrario la planta puede estresarse.

REPRODUCCIÓN DE LOS CLAVELES

En la naturaleza, la planta clavel se reproduce por semillas en primavera (concretamente, entre la segunda y la tercera semana del inicio de la estación). Pero también puedes reproducirla para tu jardín mediante esquejes o división.
  • POR SEMILLASLa germinación del clavel tarda de una a tres semanas y la temperatura idónea para garantizar este proceso son los 15 °C. En cuanto a la tierra, asegúrate que esté húmeda. Los expertos recomiendan cubrir el semillero con una bolsa de polietileno hasta que emerjan los primeros brotes de la plantación. Unos 15 días antes de trasladar los nuevos claveles al jardín, ponlos en unos pequeños tiestos y déjalos a la intemperie para que empiecen a aclimatarse.
  • POR ESQUEJES: De un «clavel madre» cortamos tallos que tengan nudos, brotes de flor y hojas y los plantamos en una maceta. La pondremos donde le dé bien la luz y la regaremos diariamente para que el sustrato esté siempre húmedo. En unas 3 semanas ya tendremos enraizadas nuestras pequeñas plantas, listas para trasplantar a su ubicación final. Pero la reproducción por esquejes del clavel es algo más complicada, ya que para alcanzar el éxito en el proceso, necesitas un invernadero que cumpla con unas condiciones de humedad, suelo y temperatura determinadas. ¿Los tallos? Deben ser de plantas adultas y medir unos 10 cm.

PLAGAS Y ENFERMEDADES DE LOS CLAVELES

Entre las enfermedades que afectan a la planta clavel, destacan hongos como la roya y plagas como la araña roja, los trips o los pulgones. Asimismo, cuando las flores se marchitan debes quitarlas para prolongar su floración.


Importante :
  • riego regular, pero evitando el encharcamiento.
  • Exposición plena a la luz solar.
  • Abonar una vez a la semana en primavera y verano, resto del año una vez al mes.

domingo, 20 de marzo de 2022

JAZMÍN EN LA TERRAZA

Es un verdadero espectáculo cuando llega el mes de abril y el jazmín comienza a florecer. Dura apenas 2 semanas pero el olor es maravilloso y la vista también. 
Es una de las plantas que mas me gustan. Cumple los requisitos para estar en casa: es de las fáciles y está preciosa con muy pocos cuidados. 
Es importante saber que hay mas de 200 variedades de jazmín. La mayor parte de los jazmines son ideales para vestir muros, pérgolas o cualquier otro soporte. Con una ventaja, no es una planta invasora ni que pueda complicarnos la vida como sí sucede con otras, como la hiedra o la glicinia. Y ojo que, a nivel de tamaño, no se queda atrás con respecto a este par de plantas. Si seguimos al pie de la letra los pocos cuidados del jazmín, podemos verlo crecer hasta los seis metros de altura.
La que tenemos en casa es el Jazmín polyanthum o jazmín chino o trepador. Procede de China, de ahí su nombre común, pertenece a los jazmines de tipo trepador que puede llegar a alcanzar los cinco metros de altura. Sus hojas son de color verde oscuro y su tallo es delgado. Muy utilizado para cubrir pérgolas, muros y otras superficies cuenta con una espectacular floración en primavera. Estas cuentan con los colores del jazmín y un agradable aroma. Sobre los cuidados del jazmín chino, conviene tener en cuenta que este prefiere de zonas húmedas y semisombra. También puede plantarse en maceta.
A pesar de que el jazmín agradece el calor, lo cierto es que es una planta capaz de estar expuesta al frío. Tolera temperaturas de hasta tres grados bajo cero, pero tengamos algo en cuenta: si son continuadas, es mejor tomar precauciones. Si está plantado en suelo y vives en un clima con inviernos rigurosos, lo ideal es cubrir las raíces. Gracias a una manta de jardinería o a un acolchado, podrán mantenerse calientes a pesar del frío exterior.
La exigencia de riego del jazmín es fundamentalmente en los meses de crecimiento y floración. Ósea, en los que corresponden con los de primavera y verano. Durante estas dos estaciones, lo ideal es regar cada dos o tres días.
Entre los cuidados del jazmín no tendrá que preocuparnos mucho el tipo de suelo. Es tan versátil que es capaz de crecer, incluso, en suelos pobres. Pero no nos engañemos: su lugar ideal es un sustrato universal rico en nutrientes. 
Hablamos de una planta que no tiene tolerancia a los encharcamientos, ya que sus raíces se pudren con facilidad. De ahí que sea primordial proveerle de un suelo que evacúe sin problemas el agua de riego sobrante. 
Uno de los cuidados del jazmín más importantes queremos verlo lleno de flores y creciendo con alegría. Durante los meses de desarrollo, lo ideal es aplicar de manera mensual una dosis de abono.
A diferencia de otras plantas trepadoras, el jazmín no se agarra solo a la superficie sobre la que se apoya. Para poder hacerlo correctamente, necesita que le coloquemos apoyo o un tutor para su crecimiento. De no hacerlo, corremos ellos riesgo de que en lugar de trepar se deje caer adoptando forma de arbusto.
El jazmín es una planta que necesita de una poda específica dependiendo del clima y lugar donde se encuentre. Por ello, a continuación te vamos a explicar cuándo y cómo podar un jazmín:
  • En invierno debemos de realizar la poda siempre después de la primera floración. Normalmente, esta también coincide cuando finaliza en invierno para evitar las posibles heladas. La poda debe de ser fuerte para fortalecerlo y aumentar su floración en primavera.
  • En verano, se recomienda hacer una poda ligera tras la primera floración. Aquí deberás realizar una poda más superficial dejando entre dos y tres yemas. De esta forma te asegurarás de que tu jazmín vuelva a florecer el siguiente año.
Nosotros la podamos tras la floración porque sino se nos come y después en otoño, para que cuando hiele por la noche, no la pille muy frondosa. 
Para reproducirla siempre he enterrado una rama en la tierra y he esperado a que eche raíces.  Ahora estoy probando a esquejarla con agua.


Parásitos intestinales.